La cortesana

Querido hermano amado: ¡Qué felicidad encontré en la corte! Si madre hubiese vislumbrado cuanta dicha me esperaba aquí, seguramente no me hubiera enviado con tanta alegría. ¿Recuerdas cuando me decías que buscase en mi corazón el camino a seguir para llenar mi vida? ¡Pues vive Dios que lo encontré! Bien sabes cuanta amargura trajo aSigue leyendo “La cortesana”