Etiquetas

, , ,

Esta es la pregunta con la que empezamos ayer la clase de inglés. Es parte de un ejercicio de lectura en el que una señora de 53 años que trabajaba como fisioterapeuta decide hacer un experimento donando todo lo que tenía y vivir solo intercambiado trabajo por las cosas que necesitaba. Así que creó un “circulo de intercambio” o lo que es lo mismo. “Yo te quito el dolor de espalda y tu me cortas el pelo” o “vivo en tu casa mientras tu estás de viaje y me ocupo del gato, las plantas y el correo”. Al parecer le fue tan bien que diez años después seguía viviendo de la misma manera. Y a pesar del escepticismo de la clase resulta que Heidemarie Schewermer no solo existe sino que tiene su propia web, escribe libros y hasta ha hecho una película acerca del tema.

Una mujer muy valiente, sin duda, pero no fue el articulo lo que empezó a darme vueltas en la cabeza sino el resultado de la encuesta en la clase. Tres votos a “Todo lo que quiero es suficiente dinero para disfrutar de la vida”, uno a “el dinero es muy importante para mí. Me gustaría ganar tanto como fuera posible” y nueve a “sería feliz viviendo con menos dinero y menos posesiones”. Me quedé desconcertada. Supongo que los que no contestaron fue por que no estaban seguros de entenderlo todo pero, ¿qué pasa con los que respondieron que serían felices con menos?

Y no soy quién para criticar pero se me hace difícil creer que en un país con una tasa de desempleo de casi el 23%, donde hay familias que sobreviven con 400 euros, donde prácticamente en todas las familias trabajan los dos en la pareja y donde ha bajado la tasa de natalidad hasta darle la vuelta a la pirámide de población porque todo el mundo dice que tener hijos es caro, la mayoría piense que viviría mejor con menos.

Es elemental pensar que entre ellos no estamos los casi cinco millones de personas que estamos sin trabajo aún siendo tan afortunado como yo y viviendo con los padres a los 35 (por lo que doy gracias todos los días). Evidentemente no podríamos vivir con menos.

Si de lo que estamos hablando, entonces, es de que se puede vivir con menos posesiones materiales ¿qué nos lo impide? ¿Quién nos obliga a tener coche pudiendo coger el autobús o ir caminando? ¿Por qué todos queremos aire acondicionado hasta tener que ponernos una chaqueta o calefacción para poder ir en pantalón corto en invierno? ¿Por qué nos hemos embarcado en hipotecas estratosféricas cuando algunos ya tenían casa? Seamos sinceros, todos queremos más.

Es fácil decir “se puede vivir con poco” cuando tienes suficiente para que vivir no resulte una preocupación. Claro que se puede vivir con poco pero, ¿cuantos de esos están dispuestos a prescindir de su teléfono móvil? No, no es IMPRESCINDIBLE por mucho que nos empeñemos en verlo así. Es COMODO. Hasta hace quince años Pocos eran los que tenían uno y todo el mundo vivía tranquilo.

En un momento en el que la avaricia salvaje campa a sus anchas parece de buen gusto decir que necesitamos poco para vivir, y es cierto pero, entre un extremo y otro, ¿no seremos más sinceros con nosotros mismos y con el mundo diciendo que nos gusta vivir cómodamente, sin que ello signifique caer el consumismo?

Copio con exactitud la encuesta en inglés por si los lectores de habla inglesa pueden aportar algo:

Which of these sentences best describes your attitude to money?
1. All I want is enough money to enjoy life.
2. Money is very important to me. I’d like to earn as much as possible.
3. I would be happy to live with less money and fewer possesions.